Mostrando entradas con la etiqueta BRAHMA KUMARIS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BRAHMA KUMARIS. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Buscas la aprobación de los demás?



 
¿Te descubres a veces ansiando la aprobación de los demás y haciendo lo que sea necesario para obtenerla? Con frecuencia hacemos cosas simplemente para complacer a los demás. Sin embargo, vivir en base a la aprobación de los demás puede tener un efecto muy perjudicial en nuestras vidas.

Nos encontraremos haciendo tantos malabarismos para mantener a todos contentos que puede que acabemos sintiéndonos completamente estresados. A veces trabajaremos un exceso de horas sólo debido a que no podemos decir "no". En otras ocasiones nos involucraremos en algo que sabemos que no es correcto, simplemente para evitar el rechazo.

Una pregunta clave es: ¿Obtener la aprobación o alabanza de los demás es lo que impulsa mis acciones? ¿Se basan mis decisiones en "qué pensarán" en vez de "qué es lo que creo"? ¿Se basan en el miedo a ser rechazados?

Vivir dependiendo de la aprobación de los demás es como vivir en un estado de ansiedad constante.

Así que es momento de hacer una parada. Una buena manera de empezar a reposicionarnos es descubrir nuestros propios valores innatos. Si sientes que estás haciendo algo erróneo sólo para complacer a otros lo más probable es que estés yendo en contra de tus propios valores innatos.

Por tanto, empieza a explorar cuáles son tus valores internos. ¿Los estás comprometiendo a fin de obtener la aprobación de los demás? ¿Realmente quieres seguir haciendo esto? A fin de cuentas, ¿es realmente posible conseguir que todos te aprueben todo el tiempo?

Tomar decisiones basándote en tus valores, en lugar de la aprobación de los demás, es honrar tus valores.

Ahora imagina cómo sería si no necesitaras la aprobación de los demás. ¿Cómo actuarías? Toma tiempo para reconectar con tus cualidades innatas de paz, amor, felicidad y sabiduría. Temprano por la mañana es un buen momento para sentarse tranquilamente en meditación y reflexionar.

Cuando empezamos a vivir en base a nuestros valores innatos y a expresar nuestra verdadera naturaleza y cualidades internas también descubriremos que los demás empiezan a tratarnos con mayor respeto que antes, e incluso pueden sentirse inspirados por nuestro ejemplo.
 

domingo, 25 de agosto de 2013

MASAJE DEL ALMA


Hoy en día, con gran probabilidad, la mayoría experimentamos tensión de algún tipo en algún momento. A nivel físico, podemos constatar cómo los músculos se vuelven rígidos y nos hacen sentir incomodidad e incluso dolor y molestias. Un buen masaje corporal ayuda a disolver la tensión muscular, permitiendo que los músculos se relajen y distiendan.
Como resultado de esta relajación experimentamos un gran bienestar. Pero… ¿qué sucede con la tensión y la rigidez de la mente? En realidad la tensión física sólo es una manifestación final de toda la tensión que acumulamos en nuestra conciencia.
¿Cómo podemos masajear nuestro ser espiritual? Aprende a ir al silencio y a observar todo lo que sucede como parte de un juego o una obra de teatro. Aprende a separarte, internamente, de todo lo que está aconteciendo.
Simplemente unos momentos en esta conciencia nos permiten darnos cuenta de cómo nos estamos aferrando a las situaciones y eventos. Posiblemente estamos intentando controlar el mundo que nos rodea.
Date cuenta de que desde la paz es desde donde mejor vas a poder influenciar al mundo que te rodea. Desde la paz puedes aportar calidad y perspectiva a todo lo que haces. Deja de aferrarte a tus expectativas y deseos. Deja que la vida fluya según su curso y aprende a fluir con los cambios. Aprende a disfrutar del juego, como un observador desapegado.
Este es el masaje del alma: buscar diferentes momentos durante el día para desconectar del juego, entrar en nuestro espacio interior y conectar con nuestro estado natural de paz espiritual. Las tensiones de la mente se disuelven y la armonía retorna a la conciencia. ¡Pruébalo! 

domingo, 18 de agosto de 2013

Una visión renovada del ser





Para sentirnos bien, tenemos que comprender que nuestra característica fundamental es la paz. Siempre lo ha sido y siempre lo será.

Por desgracia, las exigencias, los compromisos, las obligaciones y las responsabilidades del día a día nos limitan y ocupan un lugar tan prominente en la conciencia que no nos sobra tiempo para dar crédito al potencial de ser pacífico.

El ser posee alas y quiere volar. En ocasiones consigue batirlas para alzar el vuelo, pero quizás no tenga suficiente seguridad para, al abandonar su rama, permanecer volando de verdad sin caerse.

¿Qué sucedería si un pájaro batiera sus alas, pero las garras no se soltaran de la rama en la que se encuentra? No volaría y sólo se cansaría. El cansancio y la frustración caracterizan el estado de la persona que no tiene fe en su propia capacidad de volar libremente y sobre todos los obstáculos. Se mantiene agarrada a las ramas del apego que generan una ilusión de seguridad.

Hay una frase popular para ayudar a alguien: «hacerle salir del nido». Pero, ¿quién puede hacer salir del nido al ser para dejarlo volar? Solamente el ser.

El primer paso consiste en aprender a valorar las características de tu personalidad que podrían conferirte una seguridad real, independiente de bastones y de ramas. Las verdaderas cualidades intrínsecas del ser espiritual: la paz, el amor, la seguridad, la felicidad…

El segundo paso consiste en comprender que los defectos y las flaquezas forman parte de un estado de conciencia que ya no voy a nutrir ni desarrollar. Comprendo que es un estado de conciencia erróneo y basado en la identidad falsa del ego.

Cuando alguien está construyendo una casa nueva, todo su amor y esperanza se dirigen al nuevo hogar. El viejo se olvida rápidamente.

Generando una visión poderosa del nuevo ser, todo el interés se dirige al futuro, hacia aquello en lo que me voy a convertir y el pasado ya no tiene fuerza para hacerme retroceder.

domingo, 16 de junio de 2013

Pensamientos que curan


Actualmente la mayoría de las personas saben que lo que pensamos y lo que sentimos también afecta al cuerpo.
A veces el impacto es pequeño, quizás se manifiesta sólo en un ligero efecto sobre la presión sanguínea o la química corporal. En otras ocasiones puede ser una amenaza para nuestra vida, como por ejemplo cuando el miedo o la ira dañan el corazón, o la infelicidad crónica perjudica nuestras defensas frente a las infecciones y el cáncer. Hay un amplio rango de condiciones intermedias, en las que los sentimientos alterados pueden producir una variedad de achaques y dolores.

La sabiduría antigua así como la ciencia moderna nos informan de que podemos reducir tales riesgos desarrollando una perspectiva positiva. La verdad en el dicho “mente sana en cuerpo sano” está hoy en día más confirmada que nunca. Buscar soluciones positivas, con optimismo y humor, en lugar de sentirse desdichado al enfocarse en todo lo que no va bien, es realmente beneficioso para la salud.

A pesar de la mayor concienciación sobre estas conexiones entre la mente y el cuerpo, pocas personas saben como mejorar la salud y optimizar el bienestar creando pensamientos realmente nutritivos para la mente. Las cuestiones y respuestas que ofrecemos a continuación ofrecen una simple introducción a este importante aspecto del cuidado de la salud.

¿Por qué la vida parece que se está volviendo más dura para muchos?
La sociedad de consumo ha invertido grandes esfuerzos en mejorar las comodidades y medios materiales, pero nuestras mentes han sufrido una desatención. Los niveles en aumento de estados negativos tales como la ansiedad, la adicción, la irritabilidad y la depresión han acompañado los deseos en aumento. A la vez que socavan la salud de las personas, estas actitudes y emociones negativas dañan la sociedad y el entorno provocando una pérdida de valores fundamentales en nuestras acciones. Nos volvemos menos capaces de cuidarnos y de cooperar unos con otros así como con el mundo que nos rodea.

¿Qué podemos hacer?
Cuando nos sentimos tristes y vacíos internamente, nos convertimos en parte del problema en vez de la solución. Con frecuencia, intentamos sentirnos mejor culpabilizando a otras personas o las circunstancias, pero eso sólo empeora las cosas. En lugar de ello tenemos que aprender cómo hacer nuestra mente fuerte. Es decir, llenarla con positividad.

¿Qué es la positividad?
Un atributo o energía sutil y espiritual, natural en todos nosotros, que se puede acumular en la mente al igual que la energía eléctrica se acumula en una pila. Una disposición mental positiva promueve la salud en la persona, y esta energía después fluye de forma natural hacia los demás.

¿Qué clase de pensamientos promueven la positividad?
Cuando pensamos en lo que significa ser humano, en términos de las cualidades comunes a la humanidad tales como el amor, la paz y la alegría, conectamos con una energía de verdad dentro de nosotros. Hay un núcleo de bondad en todos y cuando emergemos esta fortaleza, los sentimientos positivos emergen de forma natural.

¿Cómo podemos retener nuestra positividad?
Trabajando para eliminar la preocupación y el pesar de nuestros corazones y mentes. Nos ayuda el reconocer que los sentimientos negativos son activados por las dependencias hacia algún u otro aspecto físico de la existencia: el cuerpo, las relaciones, la riqueza o las circunstancias en el mundo que nos rodea. Si alguno de estos aspectos está en estado de trastorno, seremos más propensos a alterarnos y preocuparnos. Pero es nuestra dependencia de estas cosas, no el trastorno en sí, lo que nos causa profunda angustia. Si nos liberamos internamente, la preocupación y el pesar terminarán.

Facilitado por  www.brahmakumais.org/spain

lunes, 20 de mayo de 2013

Ser consciente pero no crítico




En el camino de la meditación hay un dicho: “Ver pero no ver, oír pero no escuchar”, lo cual significa permanecer consciente de todas las realidades, incluso las negativas, pero no quedarnos atascados en ellas. Nos quedamos atascados porque reaccionamos. Reaccionamos juzgando, acusando, criticando, etiquetando. Hacemos esto porque nos sentimos amenazados por aquello que nos es desconocido o que no aprobamos. Tan pronto como juzgamos o criticamos lo ponemos todo en compartimentos a nuestra conveniencia, y eso entraña graves peligros. Debido a que vemos el error de la persona o situación decimos: “son así y se les ha de tratar de acuerdo a ello”. 

Cuando nuestra visión y actitud permanecen críticas hacia alguien, ellos permanecen tal y como son, ya que por mi parte no hay ninguna aportación de positividad que anime o permita que se produzca un cambio positivo. Hacemos eso constantemente, queriendo que los demás sean mejores de alguna forma, pero en lugar de ayudarles, teniendo fe en ellos y viendo sus buenas cualidades, las ocultamos, concentrándonos en su pasado, sus debilidades y sus errores. Nuestro enfoque se hace negativo, y aún así esperamos que cambien para mejor.

Cuando permanecemos conscientes de una forma desapegada, no pensamos en lo que está mal, sino en cómo podemos poner algo bien, contribuyendo con un sentimiento, actitud o palabra positivos. Tal contribución es un acto generoso, que en lugar de quejarse como hace la gente crítica, ofrece una solución. Una persona espiritualmente despierta mira de ofrecer soluciones, y no se complace quejándose. Madurez es ser completamente consciente, pero de igual forma que uno es consciente, mantenerse igualmente silencioso. Muchas cosas se resuelven por sí mismas si mi aportación es consistentemente bondadosa y tengo una motivación honesta.

Facilitado por  http://www.bkwsu.org/spain

domingo, 28 de abril de 2013

GENERAR FELICIDAD


Aprende a sentarte en calma y reunirte contigo mismo con tranquilidad. La paz vendrá y se sentará a tu lado.


Vive con sencillez. Eso significa sólo tomar lo que necesitas de la tierra y de la vida. La recompensa es la abundancia.

Permanece liviano. Aplica un punto final a las preocupaciones en un instante. Cuando decides vivir con liviandad en tus pensamientos y acciones, los demás te ven brillar.

Vive ahora. Disfruta de vivir el momento presente, olvida la negatividad, el desperdicio y los arrepentimientos del pasado. La positividad es el primer paso hacia la paz.

Da generosamente, de todo lo que tienes. Compartir tus regalos con los demás, sin contar su coste, garantiza que recibirás incluso más.

Practica la compasión. Encuentra el perdón. Primero para ti mismo. Después aprende que el perdón derrama bendiciones en todas las direcciones. Al perdonar a los demás, somos perdonados y sanados.

Agradece. Sé agradecido por todo lo que has recibido. La gratitud le da valor a todo lo que posees y aumenta tu alegría.

Sé amigo del silencio. Dirige tus pensamientos hacia tu interior, hacia tu esencia más profunda. El silencio invita a Dios a tu corazón y mente.

Sirve a los demás. Disfruta con servir. Pensar y actuar sólo para nosotros trae una recompensa hueca; servir a los demás crea un profundo pozo de satisfacción.

Practica la paz. La paz es la cualidad original del ser. En su forma más pura, la paz es silencio interior. Consiste en pensamientos positivos, sentimientos puros y buenos deseos. Para tener paz necesitas paciencia. Cuando eres pacífico, creas una atmósfera de paz. La paz en el mundo sólo se puede conseguir cuando haya paz en la mente de cada ser humano.

Hay felicidad cuando se usa cada momento de una manera valiosa. La felicidad es la nutrición que más fortalece. Con felicidad, haces fácil lo difícil, y liviano lo que es pesado. Permanecer feliz y compartir felicidad con los demás es un gran acto de caridad. Cuando eres feliz, entonces no importa lo que suceda, nunca sueltes tu felicidad.

Facilitado por: www.bkwsu.org/spain

domingo, 3 de marzo de 2013

El arte de mantenerse contento




Nos mantenemos contentos cuando reconocemos los beneficios que nos aporta cada escena, cada situación, y cuando reconocemos la belleza y las cualidades de cada alma (¡empezando por nosotros mismos!).

Podemos revisar nuestra capacidad de permanecer contentos si somos capaces de pensar sobre el pasado sin arrepentimiento y sobre el futuro sin miedo.
Permanecer contento es una gran virtud, aunque puede que al principio no atraiga nuestra atención. Aquellos que están realmente contentos, normalmente no hablan acerca de ello. Es un placer estar en su compañía, ya que están llenos, son pacíficos y generosos.

La experiencia de estar contento no les viene a aquellos que disponen de muchos medios, sino a aquéllos cuyas necesidades son pocas.
Hacer buen uso de lo que tenemos y desprendernos de lo que no necesitamos ni usamos nos ayuda a vivir una vida sencilla y sentirnos contentos.

Cuanto más positivos sean los pensamientos que fluyen a través de mi mente, más contento me sentiré. Es fácil sentirse contento cuando se nos alaba o aprecia, pero seguir contentos cuando somos criticados o rechazados es el indicador de la verdadera fortaleza espiritual. La forma de desarrollar este nivel de fortaleza es aprender acerca de la forma de amar de Dios. Sólo cuando estoy en profunda contemplación puedo ver cómo Dios me muestra la clase de amor que necesito expresar de forma que yo mismo nunca rechace o critique y siempre genere buenos deseos hacia los demás. Entonces me sentiré satisfecho no importa lo que la vida me arroje.

Facilitado por http://www.bkwsu.org/spain

sábado, 23 de febrero de 2013

DAR FELICIDAD Y TOMAR FELICIDAD


Se dice que la felicidad es la mejor nutrición del alma. Vivir en un estado de felicidad es vivir en plenitud.
Sin embargo, esto sólo es posible cuando entendemos la diferencia entre la felicidad espiritual y la felicidad limitada y temporal, es decir, basada en la satisfacción de los deseos limitados de la mente.

La felicidad que de verdad nos nutre no proviene del exterior, del mundo físico material que nos rodea. La felicidad espiritual es una felicidad sutil que surge de forma natural cuando llenamos nuestro intelecto de conocimiento espiritual, cuando llenamos nuestra mente y corazón con experiencias de amor y silencio, cuando desarrollamos todo nuestro potencial de cualidades y virtudes y cuando contribuimos al mundo de forma significativa para elevar la conciencia de quienes nos rodean.

La felicidad temporal es una experiencia transitoria que se produce al satisfacer algún deseo limitado. Sea una satisfacción a través de los sentidos físicos o la consecución de cierto respeto, consideración, nombre o fama, esta felicidad ni nos llena ni nos nutre realmente. Sólo nos deja satisfechos temporalmente, lo que provoca que volvamos a buscar esos estímulos, llegando a desarrollar adicciones.
La felicidad que necesita el alma es un estado, no una sensación pasajera. Se trata de vivir desde la felicidad y no sólo en su búsqueda. Esto es posible cuando reconocemos y experimentamos que mi naturaleza eterna, la del alma, es de felicidad. Se trata de conectar con mi esencia de felicidad.

Y otro principio espiritual importante a fin de mantener la experiencia de la felicidad es entender que cuanto más donamos felicidad a otros, más incrementa la nuestra. La felicidad nunca se consume al compartirla, sino al contrario, incrementa en nuestro interior y a la vez llena de luz la vida de los demás.

Por otro lado, para proteger este tesoro más preciado de la felicidad, es esencial desaprender el hábito de tomar pesar. A veces son los demás los que se comportan de forma negativa o infeliz, y cometemos un gran error cuando nos dejamos influenciar por su infelicidad.
Con atención y con sabiduría, tenemos que aprender el arte de preservar nuestra felicidad interior, como quien protege un espacio sagrado, donde no debemos permitir que entre ninguna influencia que no queremos. Esto requiere determinación y la fortaleza del silencio que obtenemos de la práctica de la meditación.
 

sábado, 1 de diciembre de 2012

La profunda filosofía del Karma



Cada acción que realizamos, cada palabra que pronunciamos, todo lo que generamos en nuestra conciencia, incluso cada pensamiento que creamos, son como semillas que plantamos y que producirán fruto, tarde o temprano.


Cuanto más experimentamos con este principio y más observamos su funcionamiento, más secretos sutiles descubrimos.



Por ejemplo, cuando alguien critica a otros o esparce sus errores en conversaciones, generalmente piensa que lo que está diciendo es sensato y correcto. Sin embargo, de acuerdo a la poderosa ley del Karma, si hoy difamo a alguien, otra persona me difamará a mí mañana. La energía negativa de la crítica y la difamación se esparce a gran velocidad, al igual que los gérmenes de una enfermedad. Y finalmente, al igual que el eco, esa energía retorna a quien la ha generado.



Una cosa es hablar del error que alguien ha cometido con la intención de ayudarle, con buenos deseos, en el momento adecuado y con las personas adecuadas. La intención es clave. Si la intención es benevolente, los sentimientos y las palabras serán precisos.



El arte de permanecer en un estado de bienestar espiritual constante es incompatible, con frecuencia, con hacer lo que a uno le apetece. Hacer lo que apetece sólo genera bienestar temporal, pero no podemos evitar la influencia sutil del retorno de lo que hacemos. En cambio, cuando cuidamos la intención y los sentimientos detrás de todo lo que hacemos, nos aseguraremos de que nuestras palabras y acciones sean precisas, y se basen en buenos deseos y sentimientos de beneficio hacia los demás. De lo contrario, estos errores sutiles son un obstáculo en que consigamos un estado elevado y positivo de conciencia.



Ser cuidadosos y atentos con la ley del Karma es el método para convertirnos en la personificación de la satisfacción.


Facilitado por: //www.bkwsu.org/spain

sábado, 10 de noviembre de 2012

HUMILDAD Y GRANDEZA





La humildad es un signo de grandeza. Cuanto más humilde es un alma, automáticamente se hará grande en los corazones de todos. Sin hacernos humildes no podemos convertirnos en donadores de felicidad para todos

La humildad es el antídoto para el ego. Las semillas de la humildad automáticamente nos permiten obtener el fruto de la grandeza. La humildad, de forma fácil, nos hace cercanos al corazón de todos. La humildad se expresa a través de la actitud, de la visión, de las palabras y se manifiesta especialmente en las relaciones con los demás

Si hay ego en la actitud, surgen palabras erróneas y la visión es de arrogancia. El ego nos aleja del corazón de todos, crea separación y muros entre las personas. 

La humildad es un signo de fortaleza y poder espiritual. Sólo un alma poderosa puede realmente ser humilde. El estado espiritual preciso es de equilibrio entre el auto-respeto y la humildad. Humildad no tiene nada que ver, como piensan algunos, en sentirse menos que los demás. El alma que tiene verdadera humildad, es consciente de la grandeza de su ser y de sus cualidades, pero al mismo tiempo reconoce y valora la grandeza y las cualidades de los demás. No necesita demostrar nada, sabe que su ser verdadero se revela de forma automática a través de su actitud, palabras y acciones. 

La humildad es la base de la renovación, el cambio y la transformación. Cuando somos humildes, nos es fácil reconocer y aceptar lo que tenemos que cambiar
Nos permite aceptar con actitud positiva la crítica y la corrección. 

Con humildad podemos avanzar rápido en el proceso de nuestra transformación espiritual. 

Facilitado por: http://www.bkwsu.org/spain

sábado, 6 de octubre de 2012

REFLEXIÓN DE LA SEMANA - Amor

Amor
Con frecuencia, en las relaciones tenemos expectativas de las personas cercanas. Sentimos que como las queremos tenemos derechos sobre ellas. Debido a nuestras expectativas no somos capaces de darles espacio para que sean libres de expresarse abiertamente y de decidir lo que necesiten.

Cuando experimentamos amor verdadero podemos generar el ambiente correcto para los demás de forma que puedan crecer y progresar en sus vidas.

Para ello, practiquemos a partir de hoy el no aferrarnos a quienes amamos ni tener expectativas de que hagan todo de acuerdo a nuestras necesidades, sino en lugar de ello, darles verdadero apoyo.

El amor proporciona el entorno adecuado para que todos crezcan

Cuando estamos llenos de amor hacia todos, no hay espacio para la negatividad. Este amor altruista significa que sólo tenemos pensamientos positivos y experimentamos felicidad constante.

Un práctica muy beneficiosa es empezar el día pensando en todas las personas con las que voy a entrar en contacto. Entonces, generar internamente la intención de ser amoroso por igual hacia todas ellas. Descubriremos que podemos aceptar a los demás tal y como son y mantener buenos deseos hacia todos.

Quien está lleno de amor está siempre feliz.

Facilitado por : http://www.bkwsu.org/spain

domingo, 16 de septiembre de 2012

Cuando cambiamos, el mundo cambia





Al enfocarnos en nuestro propio espacio interior, podemos ir desarrollando conocimiento y claridad acerca de nuestra verdadera identidad. De esta manera podemos diferenciar lo que hacemos, es decir, nuestros roles, de lo que realmente somos. Así, al conocernos mejor, nos daremos cuenta de que la manera en que nos vemos a nosotros mismos influye sobre la manera en que vemos el mundo. Si cambio la visión de mí mismo, el mundo cambia.

Si quiero conocerme, debo aprender a observarme. Conocerme significa darme cuenta de que la forma en que me veo a mí mismo, influye en mi percepción del mundo que me rodea. Conocerme significa tomar conciencia de la diferencia entre cuerpo y alma, entre ser y humano, entre forma y contenido. Conocerme me permite retornar a la realidad de mi paz interior inherente y volver a experimentar amor genuino y espiritual hacia mí mismo y - como consecuencia - hacia quienes me rodean.

Siempre que sea posible, apartémonos aunque sea por tan sólo unos momentos, del mundanal ruido y enfoquémonos en nuestro interior. Es en el silencio de este viaje interior donde nos daremos cuenta de cuál es nuestra verdadera naturaleza original y qué realmente es la de un ser de paz: en paz con nosotros mismos y en paz con el mundo que nos rodea. A partir de este encuentro con nuestro ser verdadero, podemos proyectarnos hacia nuestras relaciones y responsabilidades, en nuestro hogar y en el trabajo.

Una experiencia que tendremos de forma natural es que al cambiar nuestra percepción de nosotros mismos, cambia nuestra percepción de los demás.
Empezamos a sentir y verles como almas, seres espirituales, interpretando sus diversos roles en esta obra ilimitada de la vida. Comprenderemos que también son en esencia seres de paz, de amor, aunque en muchos casos se han olvidado de lo que son. Al cambiar nuestra visión, nuestra actitud cambia, y en consecuencia lo hacen nuestras palabras y comportamientos. Podremos observar como la armonía se instaura como la base de nuestras relaciones con los demás.

Cuando cambiamos, el mundo cambia...


Facilitado por:  http://www.bkwsu.org/spain

domingo, 2 de septiembre de 2012

EL PODER DEL DESAPEGO

                                            Reflexión de la Semana  1 de septiembre, 2012

 El poder del desapego

Cuando la energía de nuestra consciencia esta fuera de control, la mente está en un estado de agitación. Nos gobiernan las emociones. La solución es desapegarse de las tormentas internas, separarse y observar el huracán, dejando que pase. La observación desapegada retira la energía que tus emociones requieren para sustentarse.

Por ejemplo, la ira es una condición en la que la lengua trabaja más rápido que la mente. Decimos cosas sin pensarlas, bajo la presión emocional del enfado o la reacción. Cuando nos desapegamos y observamos nuestra propia ira, ésta muere. Si no nos desapegamos de ella y la observamos… entonces será nuestra dueña.

Por otro lado, necesitamos poder para permanecer libres de la influencia de los demás. El desapego es este poder. Si no podemos permanecer desapegados de las influencias, no podremos mantener los pensamientos bajo control. A partir de ahí se generará una espiral descendente hasta que todo rastro de bienestar interior se pierda.

El primer paso en el desapego es comprender quién eres como entidad espiritual. Esto te permite “desapegarte” de tu identidad física, y todo su mundo de pensamientos y sentimientos limitados, y en lugar de ello “apegarte” a tu personalidad espiritual, el ser de paz, fortaleza y estabilidad.

Un día normal siempre estará lleno de desafíos hacia este desapego. Por un lado estará tu conciencia espiritual, pero por el otro estará la atracción hacia los seres humanos y el mundo material. El desapego no quiere decir alejarse del mundo material, sino simplemente permanecer consciente de ti mismo como ser espiritual mientras estás en el mundo e interpretas tu papel. El desapego simplemente significa mantenerte centrado en tu espiritualidad. 
Facilitado por  www.bkwsu.org/spain

sábado, 11 de agosto de 2012

CALMA, PAZ Y CONCENTRACIÓN

Reflexión de la Semana    11 de agosto, 2012


Cuando mantengo un estado de calma interior evito ser esclavo de mis emociones. Asimismo ello me ayuda a conservar la calma cuando los demás se acaloran y se irritan. Tener calma no significa mantenerse distante o despreocuparse. Por el contrario, requiere una naturaleza profundamente bondadosa y conciliadora, y servir a los demás del mejor modo posible.

Aceptar las responsabilidades sin sentirse agobiado por ellas puede parecer algo difícil de lograr. No obstante, es posible si me mantengo en contacto con mi ser interior y mi fuerza interna. Si confío en ellos, los valores y principios espirituales actúan como una mano invisible que guía todos mis pasos en la dirección apropiada. Cuando soy consciente de la acción de esta fuerza, puedo aceptar responsabilidades y cumplir con ellas sin que me inquiete el resultado. Sin duda los frutos serán así provechosos.

Si quiero llevar la paz a los demás, la primera lección que debo aprender es dejar de estar en guerra conmigo mismo. Durante la meditación me retiro al refugio interior de mi alma y me regocijo con el tranquilo fluir de los pensamientos de amor que pasan por mi ser. Sólo cuando he acallado la turbulencia de mi propia mente puedo estar en paz con el mundo. Cuando he alcanzado cierto grado de paz interior, logro oír la voz de mi sabiduría y sé cuándo y dónde aplicar mi energía para mayor beneficio de todos.

Cuando me enfrento con urgencias, plazos y problemas debo resistir el impulso de inquietarme y saltar de una cosa a la otra, o bien de irritarme o de culpar a los demás, lo cual me restará aún más energía. En lugar de eso debo intentar tener una actitud afectuosa hacia mí mismo y hacia la situación, pues ello llenará de energía mi espíritu. Una actitud afable y comprensiva hacia la vida ayuda a mantener la mente clara y concentrada y a alcanzar un nivel más elevado de inteligencia espiritual.

Facilitado por: http://www.bkwsu.org/spain

sábado, 28 de julio de 2012

PRESTAR ATENCIÓN A LAS INTENCIONES


Un     cambio personal positivo se inicia en nuestra conciencia.  Responsabilizarse personalmente de los pensamientos, palabras y  acciones es tomar el control del volante y poner el proceso de     cambios en movimiento. De esta manera conduciremos nuestros     pensamientos hacia la dirección precisa y valiosa; frenaremos las     palabras hirientes antes de emitirlas; sabremos cuándo “hacernos a un lado” para evitar “chocar” con otro; y mantendremos el motor en     funcionamiento de forma consistente para que la batería se mantenga cargada mediante acciones puras, realizadas sin esperar nada a cambio.

Cuando prestamos atención a las motivaciones y a las intenciones, el motor funciona sin problemas y recorremos un mayor  kilometraje en términos de progreso y resultados.

Es necesario hacer un examen rutinario.Las diferencias entre las intenciones positivas y las negativas son sutiles y a veces     difíciles de detectar. La costumbre de ver y hablar sobre los defectos de los demás, por ejemplo, a veces es consciente y a veces no lo es. 
De hecho, el hábito puede estar tan arraigado que ni siquiera advirtamos que estamos teniendo pensamientos inútiles sobre las debilidades de los demás. A menudo, tales pensamientos son las semillas de los chismes. Estos tienen un efecto directo o indirecto no sólo en la persona de la cual se habla, sino también en los chismosos. Aunque esta conducta se pueda defender como inocente, las  huellas dejadas por las intenciones negativas se vuelven más profundas y deterioran el ambiente.

Otras formas de intenciones negativas incluyen el demostrar que uno  tiene razón reprimiendo a los demás;manipularlos,aunque sea  sutilmente; esperar el respeto de los demás sin respetar o depender de otros debido a la propia imperfección o inseguridad interna.
Aun cuando algunas de estas motivaciones pueden ser claramente  evidentes para uno y para los demás, otras intenciones pueden estar ocultas incluso para uno mismo y requieren de un examen profundo  para detectarlas, entenderlas y cambiarlas.
Las intenciones positivas, por otro lado, se pueden reconocer cuando, de forma natural y espontánea, respetamos y beneficiamos a  los demás; apreciamos la originalidad y las cualidades de todos y les damos la libertad de ser ellos mismos. Incluso cuando debamos decir palabras que puedan percibirse como una medicina amarga, como opinar sobre una conducta inapropiada o sobre algo que pueda afectar  la vida de alguien, las palabras se pronuncian directa y   honestamente, con humildad y con consideración hacia la sensibilidad del otro. 
Cuando se trata con dignidad y respeto al receptor de la opinión, se le escucha con empatía y se le implica en las decisiones sobre los cambios, el diálogo se puede experimentar como algo positivo, que abre las puertas a la oportunidad y da a esa persona la experiencia  del logro.Las intenciones positivas fortalecen al instrumento o al emisor de esta información para que permanezca “limpio” y “directo”, incluso cuando da un mensaje delicado.

domingo, 15 de julio de 2012

SABER SOLTAR






Sentimos pesar cuando nos agarramos a las situaciones o nos involucramos excesivamente en las mismas. Nos olvidamos de que estas situaciones son externas a nosotros. Todo lo que se necesita es saber soltar y desprendernos de ellas. Una vez conseguimos esto, recuperamos la felicidad y la paz y podemos volver a sonreír. Cuán a menudo hemos vuelto la vista atrás en relación a algún problema previo y nos hemos sorprendido de cómo nos dejamos afectar tanto innecesariamente.

El arte de vivir desde el interior hacia el exterior es tal que no sólo nos capacita a desprendernos de aquello que está fuera, sino que nos desarrolla tal fortaleza que nos protege e impide que nos atrapemos en nada.

Cuando sabemos soltar todas las cosas externas a nosotros y nos liberamos, empezamos a sentir un estado de estabilidad lleno de tal felicidad que no importa lo que suceda, no lo podemos perder. La felicidad contiene los poderes de la paz y del amor. Cuando hay paz y felicidad sentimos que tenemos auto-respeto y que somos fuertes, que no somos una persona fácilmente alterable y de estado de ánimo cambiante.

Necesitamos poner atención a la calidad de pensamientos que permitimos en la mente. Esto es sensatez. Después de todo, es nuestra mente. Los pensamientos deberían ser puros, elevados y determinados. Entonces, simplemente observemos los resultados: experimentaremos paz de la mente.

Preguntemos a nuestro corazón: ¿Tengo pensamientos puros y sentimientos positivos hacia todos incluyéndome a mí mismo/a? ¿Presto atención a esto, convirtiéndolo en mi prioridad a medida que me muevo por la vida? Tales sentimientos crean una energía que automáticamente fluye hacia el exterior, protegiéndonos de las influencias negativas.

sábado, 30 de junio de 2012

La felicidad, un signo de sabiduría

Reflexión de la Semana    30 de junio, 2012



Experimentar tristeza no es un signo de sabiduría. Cuando sentimos tristeza por algo, tenemos que entender que hay algo que nos falta por comprender. ¿Por qué deberíamos sentir tristeza? ¿Nos ayuda a nosotros o a los demás?
Interiormente, las personas se crean muchas situaciones difíciles para sí mismas. La arrogancia, por ejemplo, hace que sintamos que nos faltan al respeto y nos causa tristeza y malestar. La arrogancia nos genera un deseo de recibir consideración y respeto y cuando no los recibimos, lo interpretamos como un insulto. “Mira, hago tanto por ellos y así es como me lo pagan”. Si damos desde el corazón y no tenemos arrogancia, entonces no lo sentiremos así.

Si tenemos buenas virtudes y nuestras acciones son buenas, nuestro destino también será bueno.

Pero sentirse triste o infeliz por algo, incluso estar de mal humor, es como poner una gota de veneno en un frasco de néctar. Lo estropea. No sólo se lleva la paz, sino que conlleva infelicidad. ¡No es para eso para lo que estamos aquí! Lo bueno es que rápidamente podamos crear una atmósfera de gran felicidad y alegría a nuestro alrededor.

Las personas sienten tristeza cuando se agarran o se resisten a las situaciones. Olvidan que estas situaciones son externas a ellos mismos. Todo lo que necesitan es soltar. Cuando lo consigan, serán felices, se sentirán en paz y volverán a sonreír. ¡Cuantas veces hemos mirado atrás en relación con un problema ya vivido y ha sido entonces cuándo nos hemos preguntado para qué tanto lío!

El arte de vivir de dentro hacia fuera no sólo nos permite soltar cuanto existe fuera de nosotros, sino que nos da la fuerza necesaria para evitar que nos atrape.

Cuando te sueltes de las cosas externas a ti, y llegues a ser libre, empezarás a sentirte en un estado de estabilidad, lleno de una felicidad que es independientemente de lo que suceda. La felicidad tiene los poderes de la paz y del amor fundidos en ella. Cuando hay paz y amor, sientes plenitud, te respetas a ti mismo y sientes gran fortaleza.
Facilitado por http://www.bkwsu.org/spain

sábado, 9 de junio de 2012

Reflexión de la semana: TOMAR DECISIONES

Reflexión de la Semana    9 de junio, 2012
Tomar decisiones

Muchas tareas requieren la cooperación de los demás y se vuelve necesario abrirse a las ideas de otros. ¿Qué sucede cuando sus ideas no nos parecen adecuadas?

Necesitamos escuchar las ideas de todos con profundo respeto, especialmente cuando tenemos que tomar alguna decisión delicada. Tenemos que escuchar a los demás y nunca reaccionar en desacuerdo de forma instantánea y cortarles. Ni siquiera nuestra cara debería mostrar que no estamos de acuerdo.

Para generar cooperación es esencial escuchar y dar respeto. Esto no significa necesariamente estar de acuerdo con las ideas de otros, pero sí darles el debido respeto a la vez que permanecemos abiertos y flexibles.

A fin de tomar la decisión correcta, necesitamos hacer que nuestro intelecto se haga muy profundo y sutil, y muy amplio a la vez. Para que nuestro intelecto se haga así, necesitamos el frescor y el oxígeno del silencio.

Cuando inculcamos en nosotros el hábito de ir al silencio y vaciar la mente e intelecto del exceso de pensamientos, entonces veremos cómo surgen respuestas nuevas y creativas, que ni siquiera se nos habían ocurrido antes y que proceden de un espacio interno de sabiduría innata. Entonces tomaremos decisiones precisas desde nuestra sabiduría espiritual.
Facilitado por: http://www.bkwsu.org/spain

miércoles, 23 de febrero de 2011

PROFUNDIZAR EN LA EXPERIENCIA DEL SER HUMANO


Para fortalecernos y refrescar nuestra consciencia necesitamos encontrar tiempo para disfrutar de la experiencia del silencio y la reconexión con nuestro ser eterno.

En el silencio interior me siento en unidad con mi esencia. Desde ese espacio puedo decidir quedarme en el interior y estabilizarme en la experiencia de la paz, o bien examinar las acciones apropiadas que necesito emprender para mejorar las situaciones de mi vida. En la claridad que viene de la introspección podemos discernir qué es lo mejor para hacer, para decir o incluso qué es lo mejor para pensar. No nos sentimos presionados por algún miedo o por las exigencias o expectativas de alguien. Nos sentimos a salvo y podemos decidir cuándo y cómo actuar.

En el interior, en conexión con mi ser verdadero, puedo observar y evaluar los pensamientos, los sentimientos y las respuestas, examinar si fueron adecuados. ¿Qué hábitos han interferido nuevamente de forma negativa en mis interacciones diarias? Algunos de estos hábitos están tan integrados que se han convertido ahora en parte de mi personalidad. En el silencio, uno se da cuenta de que estos hábitos se han de transformar. En realidad se han de disolver.

Así que yendo a la profundidad de la experiencia del ser, acercándonos a la Fuente Suprema, nos concentramos completamente en el ser original y en Dios, el Ser Supremo. Esta concentración silenciosa y transformadora le permite al ser recibir la corriente divina de energía pura que disuelve los hábitos. Sin embargo esta concentración introspectiva se ha de practicar con frecuencia, no es suficiente hacerlo unas pocas veces a la semana. Requiere una atención diaria.

Sin embargo funciona y conquista la tiranía de los hábitos. Ya que algunos de esos tiranos pueblan mi cabeza y mi corazón con tanta fuerza que bajo ninguna circunstancia quieren renunciar a su control. Han disfrutado de su reinado sin que nada les amenazara y no se van a ir tan fácilmente.

La conexión con Dios, la reserva eterna de energía benevolente, ayuda mucho a usurpar a estos tiranos… algo que no puedo hacer solo.

En la introspección puedo conectar con el ser y con Dios y a través de esta conexión desactivar a estos tiranos sutiles y astutos de los hábitos y así volver a ser libre. En tal libertad nos convertimos en los soberanos del ser. 
Facilitado por www.bkwsu.org/spain

lunes, 21 de febrero de 2011

El poder de la introspección (II)

Con introspección aprendo a estar conmigo mismo durante unos momentos y así conecto con la quietud interior que me recarga, me llena y me da fortaleza y predisposición para participar en la vida exterior. Después, desde ese punto de calma y silencio, observo, y desde ahí me expreso y participo.

Solo con la introspección puedo conectar con la parte original y eterna de mi. Esta conexión interna me capacita para conectar y sintonizar con Dios, la fuente incondicional de poder espiritual, quien puede cooperar en la recarga de mi ser. Esta conexión a la vez facilita una conexión positiva con mi mundo inmediato de personas, tiempo y tareas.

El indicador de la autentica introspección es, sin duda, la felicidad y el optimismo. Si uno va hacia el interior y se hace silencioso, pero después se vuelve hosco, pesimista e incomunicativo, entonces algo se ha malentendido o no se ha practicado correctamente. He desconectado de la corriente rejuvenecedora. Me he conectado a un enchufe defectuoso de irritación, desagrado, egocentrismo, ver las debilidades de los demás, lamentarme sobre el pasado... hay muchos tipos de enchufes erróneos.

Una de las primeras cosas que la verdadera introspección hace es crear una posición de neutralidad alejada de las conclusiones y conceptos erróneos acerca de mi mismo y de los demás. Con la neutralidad viene la paz y el desapego del entramado emocional que define mis relaciones conmigo mismo o con mi mundo inmediato. 

La introspección crea silencio y neutralidad que liberan mi mente de todos los detalles innecesarios e información trivial. Crea una distancia sana de las presiones externas y de las prisas. Un espacio alejado del bombardeo de opiniones, palabras, fechas limite, preocupaciones, miedos, etc.



Me puedo hacer tan calmado, tan rápida y profundamente que en el fondo de mi océano de silencio interior las olas exteriores e incluso los tsunamis emocionales no pueden encontrarme, ni mucho menos alcanzarme.

En la claridad de la introspección puedo discernir que es lo mejor que he de hacer, decir e incluso pensar.

Facilitado por www.bkwsu.org/spain