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lunes, 11 de abril de 2022
lunes, 18 de octubre de 2021
“Olvidamos porque nuestros recuerdos compiten entre ellos”
ENTREVISTA A MARA DIERSSEN | NEUROCIENTÍFICA
https://elpais.com/ciencia/2021-10-18/olvidamos-porque-nuestros-recuerdos-compiten-entre-ellos.html
"La biología te da un cerebro, la vida lo convierte en una mente..."
"una memoria infinita no nos dejaría pensar ni vivir..."
miércoles, 13 de febrero de 2019
¿QUÉ HAY EN LA MENTE?
La mente podríamos conceptualizarla como un espacio vacío e ilimitado, como un continente donde aparecen una serie de contenidos.
Son cuatro los objetos mentales que pueden aparecer en ella. Aunque surgen en cualquier momento del día, durante la práctica de la meditación resulta más fácil observarlos. Estos objetos son:
1.- Las sensaciones. Puedes notar el contacto de los glúteos con la silla o el suelo, o los sonidos u olores que te rodean.
2.- Observa los pensamientos que hay en la mente: recuerdos del pasado, preocupaciones por el futuro o juicios sobre el presente.
3.- Pon tu atención en las emociones que pueden aparecer como tristeza, miedo, alegría o enfado.
4.- Por último, identifica los impulsos como el deseo de moverte o de rascarte.
Ves que estos cuatro objetos son muy diferentes entre si.
Ocasionalmente podrás también percibir “huecos”, espacios en que no hay nada en la mente.
Finalmente, puedes tomar conciencia del observador: aquella parte de la mente que observa lo que ocurre en ella intentando, no identificarse con lo que aparece.
(Fuente: Garcia Campayo J. Nuevo Manual Práctico de Mindfulness)
lunes, 13 de agosto de 2018
martes, 21 de enero de 2014
domingo, 24 de noviembre de 2013
MEDITACIÓN PARA CALMAR LA MENTE - MINDFULNESS
Inspirado en la tradición budista, el 'mindfulness' gana adeptos por sus beneficios en la salud.
viernes, 10 de mayo de 2013
sábado, 10 de noviembre de 2012
sábado, 27 de octubre de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
LA MENTE TAMBIÉN NECESITA CIRCULAR BIEN
En nuestro cuerpo hay toxinas, y si la sangre no circula bien, estas toxinas se acumularán en determinados lugares. Para conservar la salud, nuestro organismo necesita expulsar esas toxinas. Los masajes estimulan la circulación sanguínea. Cuando la sangre circula bien, alimenta órganos como los riñones, el hígado y los pulmones para que puedan expulsar las toxinas del cuerpo. Por eso es importante que la sangre circule bien. Beber mucha agua y hacer la práctica de respirar profundamente ayuda también a expulsar las toxinas del cuerpo a través de la piel, los pulmones, la orina y los excrementos.
Todas las prácticas que nos ayudan a eliminar las toxinas
del cuerpo son muy importantes. Supón ahora que en mi cuerpo hay una zona muy
dolorosa, porque las toxinas se han acumulado en ella. Cada vez que la toco, me
duele; esto equivaldría a tocar un nudo interior que se hubiera formado en la
mente.
La energía de ser consciente, la práctica de ser consciente,
es como la práctica de dar un masaje a una formación interior. Quizá tengas un
bloque de sufrimiento, dolor, pesar o desesperanza en ti, algo que constituye
un veneno, una toxina en tu conciencia. Has de practicar el ser consciente para
abrazar y transformar esa toxina.
Abrazar el dolor y el pesar que sientes con la energía de
ser consciente es exactamente la práctica de dar un masaje, aunque no a tu cuerpo
sino a tu conciencia, que también puede tener una mala circulación. Cuando la
sangre no circula bien, los órganos no funcionan adecuadamente y enferman.
Cuando la psique no circula bien, la mente también enferma. Ser consciente es
una energía que estimula y aumenta la circulación en los bloques de dolor.
Nuestros bloques de dolor, pesar, ira y desesperanza siempre
quieren subir a nuestra mente consciente, a nuestra sala de estar, porque han
crecido mucho y necesitan nuestra atención. Quieren emerger, pero nosotros no
queremos que lo hagan porque nos resultan dolorosos, así que les bloqueamos el
camino. Deseamos que sigan durmiendo en el sótano. Como no queremos
afrontarlos, nuestro hábito es llenar la sala de estar con otros huéspedes.
Pero siempre que tenemos diez o quince minutos de tiempo
libre y no sabemos qué hacer, estos nudos interiores surgen y nos ponen perdida
la sala de estar.
Para evitarlo, cogemos un libro, encendemos la televisión,
salimos a dar una vuelta con el coche o hacemos cualquier otra cosa para que la
sala de estar esté ocupada, porque de ese modo las formaciones interiores no
entran en ella.
Todas las formaciones mentales necesitan circular, pero
nosotros no queremos que afloren porque no deseamos sentir el dolor que nos
producen. Queremos que sigan encerradas en el sótano. Tenemos mucho miedo,
porque creemos que si las dejamos subir, sufriremos enormemente. Por eso
nuestro hábito diario es llenar la sala de estar con huéspedes como la
televisión, los libros, las revistas y las conversaciones, para impedir que
estas formaciones interiores afloren. Cuando persistimos en ello, creamos una
mala circulación en nuestra psique y empiezan a aparecer síntomas de algún
trastorno mental y de depresión. Se manifiestan en nuestro cuerpo o en nuestra
mente.
A veces, cuando nos duele la cabeza nos tomamos una
aspirina, pero el dolor no se va. Este tipo de dolor de cabeza puede ser un
síntoma de un trastorno mental. A veces tenemos alergias y creemos que son un
problema físico, pero también pueden ser síntoma de un trastorno mental. Como
los médicos nos aconsejan tomar algún medicamento, segseguimos reprimiendo
nuestras formaciones interiores y la enfermedad empeora.
Facilitado por http://sarvavita.com/
jueves, 10 de mayo de 2012
Salud es armonía entre cuerpo y mente
Les comparto una interesante entrevista
públicada hace un tiempo atrás en el País, que se le hizo a Phap Lieu,
monje francés de origen vietnamita, que se ordenó como monje, con el
maestro Zen Thich Nhat Hanh, a la edad de 35 años y que nueve años
después, Phap Lieu asegura que nunca se arrepintió de abandonar su
carrera de cardiólogo porque como monje puede “ofrecer una ayuda mucho
más profunda”, con el trabajo que realiza en retiros sobre Mindfulness,
(Atención Plena) .
¿Qué le llevó a abandonar la medicina para hacerse monje?
Muchos piensan que primero hay que tener
una carrera exitosa, una familia, una casa, etc y dejan la parte
espiritual de su vida para cuando se retiren. Pero yo no quería dejar la
felicidad para después, y no estaba seguro de que mi carrera pudiera
procurarme felicidad. Así que preferí aprender en el monasterio la
práctica de la felicidad. Para mí mismo y para los demás.
Como médico, sin embargo, seguramente tenía muchas posibilidades de ayudar a la gente.
Mi padre era médico. Pudo ayudar a mucha
gente, es cierto, pero al final de su vida creo que todavía tenía mucho
sufrimiento dentro. No pudo transformarse. Por eso creo que hay algo
incompleto, erróneo, en esta manera de ayudar a la gente cuando tú mismo
no puedes ser feliz.
Como médico, cuando llega un paciente a
tu consulta le ayudas a reparar su cuerpo, mejorar su dolor físico. Pero
si cuando el paciente vuelve a casa retoma sus hábitos normales de
consumir y relacionarse con su familia, en realidad no ayudas mucho.
Como monje, puedo ofrecer una ayuda mucho más profunda.
¿Esto significa que no echa de menos la práctica de la medicina?
¡No! Especialmente cuando me encuentro
con médicos, la mayoría tan infelices. Pueden tener mucho dinero y
prestigio social, pero siempre están ocupados, sin tiempo para dedicar a
su familia. Como monje, tengo tiempo para mí y para otros. Estos
retiros sobre meditación y salud son una manera de practicar la medicina
para el cuerpo y la mente.
¿Cuál es la relación entre meditación y salud?
La salud es del cuerpo y de la mente,
son una misma cosa. Para cuidar del cuerpo necesitamos volver a él. En
nuestra vida cotidiana, ocupamos la mente con nuestros proyectos y
preocupaciones y no bajamos apenas a nuestro cuerpo. La meditación
supone, en primer lugar, volver al cuerpo.
¿Cómo, exactamente?
La meditación no es sólo estar sentado.
Abarca todas nuestras actividades cotidianas. Mucha gente cree que
meditar es vaciar la mente, pero la práctica de observar con atención la
respiración supone volver al cuerpo. La respiración es el puente entre
cuerpo y mente.
¿Cuál es su idea de una persona sana?
Para mí la salud es armonía. Armonía en tu cuerpo y en tu mente. La meditación ayuda a recuperarla.
¿Cómo conseguir esa armonía?
Disponer de tiempo para volver a
nosotros mismos es el primer paso. Cada familia debería disponer de una
“habitación para respirar”, para pasar 15 o 20 minutos por la mañana al
levantarse o por la noche, antes de acostarse, siguiendo el ritmo de la
respiración y volviendo a uno mismo. La idea es traer la meditación a la
vida cotidiana. Al lugar de trabajo, a la familia. Meditas cuando
preparas el desayuno, friegas los platos… sigues tu respiración siempre
que puedes.
Este es un consejo que no se escucha en la consulta del médico.
Los médicos hacen frente a mucho sufrimiento y mucha burocracia. Entre las preocupaciones y la falta de tiempo les resulta muy difícil tener una vida familiar feliz. Y, por supuesto, no saben cómo ocuparse de ellos mismos. Desafortunadamente, en las escuelas de medicina no hay clases para aprender a ocuparse de uno mismo.
Los médicos hacen frente a mucho sufrimiento y mucha burocracia. Entre las preocupaciones y la falta de tiempo les resulta muy difícil tener una vida familiar feliz. Y, por supuesto, no saben cómo ocuparse de ellos mismos. Desafortunadamente, en las escuelas de medicina no hay clases para aprender a ocuparse de uno mismo.
Como monje y cardiólogo, ¿cuál es su consejo para la buena salud del corazón?
La palabra corazón significa en
vietnamita lo mismo que mente. La salud de mi mente es la de mi corazón,
y viceversa. Una práctica importante es aprender a abrir el corazón. A
desarrollar un gran corazón capaz de abrazar tanto las flaquezas como
las virtudes.
En sus retiros resalta la importancia de la nutrición.
Somos lo que comemos. Si introducimos
toxinas en nuestro cuerpo, será muy difícil cultivar la salud. Para
evitarlo, y para evitar las toxinas en la madre tierra, nuestra manera
de consumir tiene mucho que ver con el camino espiritual. Recomendamos
consumir con moderación alimentos que traigan paz, a nosotros mismos y a
la tierra. Recomendamos comer menos carne, comida ecológica y, si es
posible, cultivar un huerto, porque trabajarlo es también meditación. Es
muy saludable hundir las manos en la tierra.
La medicina occidental apenas si contempla la posibilidad de la auto-curación. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Si estás totalmente consciente y
presente en tu cuerpo es posible dirigir la energía y ayudar a que la
zona dolorida o enferma se relaje profundamente. La relajación puede ir
ahondándose más y más, desde la primera capa de músculos hasta los
diferentes órganos. Creas así las condiciones para que la energía fluya
sin obstáculos, y desarrollas tu capacidad de auto-curación. La medicina
occidental todavía no está prestando atención a esto.
Hoy tengo un día bajo. ¿Cuál es su consejo?
La práctica de la atención plena nos
ayuda a ser conscientes de ello. Este es el primer paso. El segundo es
aceptarlo. Y, el tercero, entender que nada es permanente. Tras el
momento bajo, llegará el alto. Y así sucesivamente.
Publicado en http://sarvavita.com/
lunes, 13 de febrero de 2012
miércoles, 25 de mayo de 2011
ENTREVISTA a JOE DISPENZA
Una entrevista con el neurofisiologo Joe Dispenza sobre el funcionamiento de la mente. Parte 1
Y, parte 2:
Y, parte 2:
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