Enlace de una página donde podrás escuchar un audiolibro de Alex Rovira titulado "La brújula interior".
sábado, 12 de mayo de 2012
AUDIOLIBRO: La brújula interior de Alex Rovira
Enlace de una página donde podrás escuchar un audiolibro de Alex Rovira titulado "La brújula interior".
jueves, 10 de mayo de 2012
Salud es armonía entre cuerpo y mente
Les comparto una interesante entrevista
públicada hace un tiempo atrás en el País, que se le hizo a Phap Lieu,
monje francés de origen vietnamita, que se ordenó como monje, con el
maestro Zen Thich Nhat Hanh, a la edad de 35 años y que nueve años
después, Phap Lieu asegura que nunca se arrepintió de abandonar su
carrera de cardiólogo porque como monje puede “ofrecer una ayuda mucho
más profunda”, con el trabajo que realiza en retiros sobre Mindfulness,
(Atención Plena) .
¿Qué le llevó a abandonar la medicina para hacerse monje?
Muchos piensan que primero hay que tener
una carrera exitosa, una familia, una casa, etc y dejan la parte
espiritual de su vida para cuando se retiren. Pero yo no quería dejar la
felicidad para después, y no estaba seguro de que mi carrera pudiera
procurarme felicidad. Así que preferí aprender en el monasterio la
práctica de la felicidad. Para mí mismo y para los demás.
Como médico, sin embargo, seguramente tenía muchas posibilidades de ayudar a la gente.
Mi padre era médico. Pudo ayudar a mucha
gente, es cierto, pero al final de su vida creo que todavía tenía mucho
sufrimiento dentro. No pudo transformarse. Por eso creo que hay algo
incompleto, erróneo, en esta manera de ayudar a la gente cuando tú mismo
no puedes ser feliz.
Como médico, cuando llega un paciente a
tu consulta le ayudas a reparar su cuerpo, mejorar su dolor físico. Pero
si cuando el paciente vuelve a casa retoma sus hábitos normales de
consumir y relacionarse con su familia, en realidad no ayudas mucho.
Como monje, puedo ofrecer una ayuda mucho más profunda.
¿Esto significa que no echa de menos la práctica de la medicina?
¡No! Especialmente cuando me encuentro
con médicos, la mayoría tan infelices. Pueden tener mucho dinero y
prestigio social, pero siempre están ocupados, sin tiempo para dedicar a
su familia. Como monje, tengo tiempo para mí y para otros. Estos
retiros sobre meditación y salud son una manera de practicar la medicina
para el cuerpo y la mente.
¿Cuál es la relación entre meditación y salud?
La salud es del cuerpo y de la mente,
son una misma cosa. Para cuidar del cuerpo necesitamos volver a él. En
nuestra vida cotidiana, ocupamos la mente con nuestros proyectos y
preocupaciones y no bajamos apenas a nuestro cuerpo. La meditación
supone, en primer lugar, volver al cuerpo.
¿Cómo, exactamente?
La meditación no es sólo estar sentado.
Abarca todas nuestras actividades cotidianas. Mucha gente cree que
meditar es vaciar la mente, pero la práctica de observar con atención la
respiración supone volver al cuerpo. La respiración es el puente entre
cuerpo y mente.
¿Cuál es su idea de una persona sana?
Para mí la salud es armonía. Armonía en tu cuerpo y en tu mente. La meditación ayuda a recuperarla.
¿Cómo conseguir esa armonía?
Disponer de tiempo para volver a
nosotros mismos es el primer paso. Cada familia debería disponer de una
“habitación para respirar”, para pasar 15 o 20 minutos por la mañana al
levantarse o por la noche, antes de acostarse, siguiendo el ritmo de la
respiración y volviendo a uno mismo. La idea es traer la meditación a la
vida cotidiana. Al lugar de trabajo, a la familia. Meditas cuando
preparas el desayuno, friegas los platos… sigues tu respiración siempre
que puedes.
Este es un consejo que no se escucha en la consulta del médico.
Los médicos hacen frente a mucho sufrimiento y mucha burocracia. Entre las preocupaciones y la falta de tiempo les resulta muy difícil tener una vida familiar feliz. Y, por supuesto, no saben cómo ocuparse de ellos mismos. Desafortunadamente, en las escuelas de medicina no hay clases para aprender a ocuparse de uno mismo.
Los médicos hacen frente a mucho sufrimiento y mucha burocracia. Entre las preocupaciones y la falta de tiempo les resulta muy difícil tener una vida familiar feliz. Y, por supuesto, no saben cómo ocuparse de ellos mismos. Desafortunadamente, en las escuelas de medicina no hay clases para aprender a ocuparse de uno mismo.
Como monje y cardiólogo, ¿cuál es su consejo para la buena salud del corazón?
La palabra corazón significa en
vietnamita lo mismo que mente. La salud de mi mente es la de mi corazón,
y viceversa. Una práctica importante es aprender a abrir el corazón. A
desarrollar un gran corazón capaz de abrazar tanto las flaquezas como
las virtudes.
En sus retiros resalta la importancia de la nutrición.
Somos lo que comemos. Si introducimos
toxinas en nuestro cuerpo, será muy difícil cultivar la salud. Para
evitarlo, y para evitar las toxinas en la madre tierra, nuestra manera
de consumir tiene mucho que ver con el camino espiritual. Recomendamos
consumir con moderación alimentos que traigan paz, a nosotros mismos y a
la tierra. Recomendamos comer menos carne, comida ecológica y, si es
posible, cultivar un huerto, porque trabajarlo es también meditación. Es
muy saludable hundir las manos en la tierra.
La medicina occidental apenas si contempla la posibilidad de la auto-curación. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Si estás totalmente consciente y
presente en tu cuerpo es posible dirigir la energía y ayudar a que la
zona dolorida o enferma se relaje profundamente. La relajación puede ir
ahondándose más y más, desde la primera capa de músculos hasta los
diferentes órganos. Creas así las condiciones para que la energía fluya
sin obstáculos, y desarrollas tu capacidad de auto-curación. La medicina
occidental todavía no está prestando atención a esto.
Hoy tengo un día bajo. ¿Cuál es su consejo?
La práctica de la atención plena nos
ayuda a ser conscientes de ello. Este es el primer paso. El segundo es
aceptarlo. Y, el tercero, entender que nada es permanente. Tras el
momento bajo, llegará el alto. Y así sucesivamente.
Publicado en http://sarvavita.com/
sábado, 5 de mayo de 2012
CON LAS ALAS DEL ALMA
Con las alas del alma,desplegadas al viento
desentraño la esencia de mi propia existencia
sin desfallecimiento.
Y me digo que puedo como en una constante
y me muero de miedo pero sigo adelante.
Con las alas del alma desplegadas al viento
porque aprecio la vida en su justa medida
al amor lo reinvento.
Y al vivir cada instante y al gozar cada intento
se que alcanzo lo grande con las alas del alma
desplegadas al viento.
Con las alas del alma desplegadas al viento
mas allá del asombro, me levanto entre escombros
sin perder el aliento y me voy de las sombra
por algún filamento y me subo a la alfombra
con la magia de un cuento.
Con las alas del alma desplegadas al viento
atesoro lo humano cuando tiendo las manos
a favor del encuentro.
Por la cosa mas pura con la cual me alimento
por mi pan de ternura
con las alas del alma desplegadas al viento.
Con las alas del alma desplegadas al viento
Ante cada noticia de estupor de injusticia
me desangro por dentro.
Y de duele la gente , su dolor sus heridas
porque así solamente interpreto la vida.
Con las alas del alma desplegadas al viento.
más allá de la historia de las vidas sin gloria
sin honor ni sustento.
Guardare del que escribe , su mejor pensamiento
quiero amar al quien vive con las alas del alma
desplegadas al viento...
http://dl.dropbox.com/u/75055052/09%20Con%20las%20alas%20del%20alma.mp3
Canta: Agustina Carranza
miércoles, 2 de mayo de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
sábado, 21 de abril de 2012
LA EXPERIENCIA DE ESTAR DESPIERTOS
Si en la primera fase experimentamos nuestra
fuerza a través de los límites físicos, ahora lo hacemos a través de
los límites psíquicos. Si en la primera etapa nuestra fuerza interior
se basaba en nuestra capacidad de establecer límites y romper esquemas
por la fuerza, ahora experimentaremos nuestra fortaleza interior a
través de la paz. Si anteriormente liderábamos señalando y enjuiciando
lo que no funcionaba, ahora lo haremos a través del ejemplo.
En esta segunda etapa nos esforzaremos más por
sostener el equilibrio y la armonía en nuestra vida, por lo que
rehuiremos los conflictos, evitando la confrontación, armonizando
naturalmente con la energía que nos rodea.
Si en la primera etapa buscábamos “cambiar al
mundo” ahora buscaremos “cambiar nosotros primero para que como
consecuencia, cambie el mundo”.
Los niveles de sensibilidad son más profundos
en esta etapa y si bien, en esta etapa ya no se juzga tan duramente a
los demás, aunque si se puede caer en el no poder comprender “la falta
de humanidad del hombre hacia el hombre y el planeta mismo”.
En esta etapa es prácticamente imposible
sostener ningún tipo de violencia, sea real o ficticia (películas,
noticias, t.v., etc.).
Al expandirse más los niveles de percepción,
tendremos problemas al estar en sitios donde prevalezca el exceso, por
lo tanto, evitaremos lugares donde haya mucho ruido, mucha gente, mucha
luz, colores, emociones negativas en otros, olores, comidas, productos
químicos, la ropa de fibra sintéticas, violencia, el dolor de otros,
la conciencia de grupo, las frecuencias electromagnéticas, los destellos
solares. Se perciben con creces todas las energías que los rodean. La
sensibilidad hace que todo se “magnifique” haciendo esto abrumador para
quien lo experimenta de esta forma. Por lo tanto, se tendrá la
tendencia a evitar centros comerciales o lugares con demasiadas
energías diferentes. Si el entorno es extremadamente intenso o
violento, tenderemos a retraernos y desconectarnos como forma de
protección.
Al tener una mayor percepción de las
vibraciones que nos rodean, entonces entramos en una mayor comunicación
con el arte y la creatividad, no solo se disfruta cualquier expresión
del arte, como la música, sino que cada nota se experimenta en todo
nuestro ser.
Al entrar en mayor conexión con la compasión,
el amor y la empatía, se va desarrollando mayores niveles de inocencia y
pureza, falta de malicia, lo que muchas veces impide aceptar que
muchas personas pudieran tener intenciones negativas o de dañar, lo que
nos deja con cierta desprotección, sobre todo, en el tema de lo
afectivo.
Se puede tener la tendencia a ocultar sus
emociones por miedo a su amplificación y a la pérdida de control, por
lo que se pudiera dar la impresión de ser impasibles o insensibles para
las personas que les rodean.
Es posible también ocultar sus sentimientos por temor a ser lastimados, no comprendidos o rechazados.
Si bien, en este nivel es posible experimentar
el amor y la alegría a grandes dimensiones, también experimentamos el
dolor magnificado, por lo que, a modo de protección, cerramos nuestros
sentimientos a los demás.
Una vez trascendido el miedo, se pueden lograr relaciones largas y profundas con las personas que ofrecen amor incondicional.
Dentro de este proceso comenzamos a equilibrar
las energías ying y yang, nuestras polaridades masculinas y femeninas
logrando mayor conexión con nosotros mismos al construir nuestros
deseos.
No se concibe el mundo material separado del espiritual.
Se amplifican la conexión con los niños y los animales.
El cuerpo físico y la mirada se van transformando, logrando irradiar cada vez mas paz, amor y tranquilidad.
Viven sus dones como algo natural y no como
algo fenomenológico por lo que se puede perder el valor de sus
cualidades pues los dones están tan integrados ya, que se manejan como
algo natural, pensando que “todo mundo manifiesta el mismo don”. Muchos
Maestros pierden la noción de lo importante que es transmitir su
conocimiento y sabiduría por pensar que no se tiene nada importante que
aportar, pues ya no se percibe su sabiduría como algo único, sino como
algo “normal que está integrado en todos”.
Extraído del taller "2012 - El Despertar Sagrado" de http://www.rutasdelalma.com/
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