lunes, 7 de noviembre de 2011

LA ACTUALIDAD DEL MUNDO ECOLÓGICO

EL HORNO DE LEÑA EN BIOCULTURA Una firma de referencia

El Horno de Leña empezó con el pan convencional, siguió con el pan integral y luego ya llegó la apuesta por el sector ecológico y la ampliación de la gama de productos.

EL MAR EN BIOCULTURA Las algas, alimentos del futuro

 Las algas son alimentos muy versátiles con un sinnúmero de virtudes nutricionales y organolépticas.

SHIITAKE EN BIOCULTURA Un hongo sanador

El shiitake tiene un gran número de virtudes medicinales, además de ser un hongo muy apetitoso.

MADRE TIERRA La semilla es una revolución en BioCultura

Las semillas de Madre Tierra y Quico Barranco son el germen de una nueva agricultura.

INTERECO EN BIOCULTURA La confianza de la certificación

 Los alimentos ecológicos tienen una certificación que da plenas garantías

ECOESTÉTICA EN BIOCULTURA Se crea una plataforma para la cosmética ecológica

 El Show Room Ecoestética de BioCultura da a conocer la cosmética natural y ecológica a los consumidores.

CULTIVA DIVERSIDAD, SIEMBRA TUS DERECHOS Por las semillas vernáculas

La recuperación de la escanda, por ejemplo, con semillas tradicionales, ha aportado más salud y variedad al monótono mercado del trigo global.

AFINACIÓN DIARIA DE LA KABBALAH

Cambia el curso
 
Nosotros no sabemos qué acción podría cambiar el curso de nuestra vida. Es por ello que debemos hacer lo que podamos, ahora.
Facilitado por:http://www.yehudaberg.com

sábado, 5 de noviembre de 2011

Y SE ATREVIERON A SER LIBRES

 
 
Hace unos años, fue un éxito el libro de Richard Bach que se titulaba: Juan Salvador Gaviota
 
Nos hablaba de una gaviota que se atrevió a soñar. Le interesaba ser ella misma, vivir intensamente, potenciar todos sus talentos y posibilidades.  No aceptaba la vida monótona y siempre igual de la bandada, que sólo se atrevía a vuelos rastreros, sin alma, detrás de los desperdicios que arrojaban los barcos.
 
Ella sentía en su alma el llamado de las alturas, la vocación de libertad. Por atreverse a proponer una vida distinta, la aislaron, la dejaron sola, la tacharon de loca, la desterraron.  Juan Salvador, la pequeña gaviota, aceptó la soledad del aprender de nuevo, la soledad de la búsqueda atrevida de mares nuevos, nuevos cielos, nuevos horizontes. En lo profundo de su corazón adolorido, sentía que sus alas habían nacido para abrirse a la inmensidad de lo desconocido. Y se arriesgó. Tras muchos ensayos fallidos, un día se encontró surcando los altos cielos, azules, maravillosos, inmensos, con un halo de eternidad. Y ese día entendió por qué y para qué había nacido gaviota.
 
Palpó el vértigo de lo profundo, vivió la originalidad, la iniciativa, la creatividad.  Experimentó las honduras de la perfección: llegar hasta el final de lo emprendido, llegar hasta la raíz, el manantial de su propio ser.  Ya no se trataba tanto de buscar la libertad, como de ser libre. Y se entregó apasionadamente a ser ella misma, sin ataduras ni temores.  Pero Juan Salvador Gaviota seguía amando a los suyos a pesar de que lo habían desterrado. Y decidió volver a la bandada para enseñarles que la vida podía ser algo mucho más interesante que comer y disputarse los desperdicios de los barcos.
 
Estaba seguro de que su empresa no iba a ser nada fácil, que de nuevo lo aislarían, lo ofenderían, pues no estaban dispuestos a cambiar ni a escuchar tranquilamente que alguien les hablara de la necesidad de cambio.  No importaba que no lo comprendieran: con que una sola gaviota se atreviera a soñar y emprender un nuevo vuelo, se justificaba su aventura.  En el fondo de su corazón, Juan Salvador Gaviota adivinaba que era imposible vivir intensamente su libertad sin intentar liberar a otros, que la plenitud implicaba el servicio.
 
Volvió sin prédicas ni alardes.  Sólo trataba de ser una auténtica gaviota nacida para volar.  Poco a poco, algunas gaviotas jóvenes se fueron acercando a presenciar su vuelo vigoroso. Y le pidieron que les enseñara a volar.  No les importaba que la bandada los despreciara y expulsara. Querían volar, experimentar otra vida, atreverse a ser libres.  Y se atrevieron. A vivir y a volar. A ser ellas mismas.  
 
Vivimos en un mundo que propone como plenitud el acumular y consumir.  No hay espacio para vuelos de altura, para la aventura de soñar.  Sólo cuenta el presente, la satisfacción egoísta y mezquina de las propias necesidades, la lucha despiadada por sobrevivir.  Cayeron las utopías, la pretensión de una vida distinta, de un mundo mejor, de una sociedad de hermanos.  
 
Por eso, hoy más que nunca, necesitamos hombres y mujeres que propongan con pasión el abrirse a la plenitud de lo desconocido, que nos levanten de tanto vuelo rastrero, de tanta ilusión de plenitud en un mundo sin horizontes ni  sueños, que rescaten y propongan con esperanzadora firmeza la vuelta a la utopía, el atreverse a construir un mundo donde sea posible la libertad y la aventura del servicio
 
"Todos podemos ser Maestros de vuelos de altura, sembradores de utopía, exploradores de nuevos cielos y mundos más humanos construidos más allá de los gritos y graznidos de la bandada; para que otros vean en nuestras vidas, una invitación a trascender, a ir más allá de sí mismos.  ¡Una invitación al riesgo de volar!
 
Autor: Richard Bach    
De su libro: Juan Salvador Gaviota
 
Facilitado por: www.rutasdelalma.com
 

Ramiro Calle: "Puedes hacer de tu vida un estercolero, o puedes hacer de ella un jardín"

El introductor del yoga en España hace ya más de 40 años, y autor de más de 200 libros filosóficos en su mayoría, defiende que el bienestar personal depende de uno mismo



Director del mayor centro de yoga de España, por el que han pasado en sus 40 años de historia más de 500.000 personas, y autor de centenares de libros de temática muy diversa, alguno de ellos auténticos bestsellers, Ramiro Calle (Madrid, 1943) se ha convertido en un guía espiritual de primer orden (debido, entre otras cosas, a su importante presencia en los medios). Admirador de Gandhi y un enamorado de la India, en la actualidad, a parte de impartir clases en su escuela, trabaja en dos nuevas obras que verán la luz próximamente. Una de ellas pretende explicar su autobiografía espiritual.

Intuyo que la crisis actual es un tema recurrente entre los alumnos de yoga que asisten a sus clases. ¿Qué nos ha llevado a ella? ¿La búsqueda insaciable por satisfacer nuestras necesidades materiales?Nos ha llevado a ella, sobre todo, la codicia. Y la codicia bancaria en particular. Ellos son (los banqueros) los que han creado esta crisis, y encima se lo hacen pagar a la gente a la que se la han creado. Es de una inmoralidad y una injusticia… También ha habido tal voracidad, todo se ha desmesurado de tal manera, ha habido tales excesos en esta llamada sociedad del bienestar, que eso, al final, no se ha podido mantener.

En la satisfacción de dichas necesidades buscamos sentir algo parecido a la felicidad. ¿Qué entiende por felicidad?Esta sociedad, no sólo hablo de Occidente, también de Oriente, ha entrado en lo que ya los indios llamaban el círculo vicioso del 99. Cuando tenemos de algo 99, queremos tener 100. Cuando tenemos de algo 199, queremos redondear a 200. Esto no tiene fin. Es una voracidad y una codicia sin límite que lleva todo a la putrescibilidad. Se está poniendo la felicidad, por una distorsión del enfoque, no en las cosas más hermosas de la vida, no en la amistad, no en el amor, no en el compañerismo, sino solamente en la distracción, en la diversión, en el entretenimiento. La persona cada día está más insatisfecha. La felicidad es un estado de conciencia. Como dijo Buda, "no hay otra dicha que la paz interior". Los sabios orientales de antaño decían que era lícito emplear parte de tu energía en mejorar tu calidad de vida externa. Pero recalcaban que hay que reservar también una parte para mejorar nuestra calidad de vida interna.

¿Sus alumnos acuden a sus clases en busca de la felicidad?Todas las criaturas tenemos el impulso sagrado de sentirnos bien. Luego lo hacemos muy mal y nos sentimos peor. Por el centro de yoga han pasado 500.000 personas, de todas las edades, razas, condiciones, y todos con ese impulso de sentirse mejor. Si uno no cambia interiormente, no hay nada que hacer. Si el reformador no se reforma, si el revolucionario no revoluciona su mente, vaya suerte de reforma y revolución que va a salir de ellos.

Y para conseguirla, ¿debemos luchar contra nosotros mismos? Le he escuchado varias veces decir que la mente es perversa por naturaleza.En la mente hay un lado muy neurótico y difícil, y un lado muy positivo. Lo que tenemos que hacer es reorganizar nuestra mente. Ir poco a poco debilitando las tendencias neuróticas y potenciando el lado más bello de la mente. Esto nos lo deberían enseñar de niños, pero como estamos en una sociedad en donde sólo se valora lo que es aparentemente productivo, pues nadie da valor a algo que es mucho más provechoso, que es nuestro propio bienestar interior y nuestra propia realización. Ya dijo Ramón y Cajal que cada uno de nosotros somos arquitectos de nuestro propio cerebro y mente.

Para sentirse bien, ¿hay que trabajárselo?Así es. A lo largo de los años se viene practicando en Occidente la cultura del cuerpo, la gimnasia, el ejercicio físico… Pero aquí nadie se ha acordado del cultivo de la mente, de su desarrollo. El trabajo interior, sobre nosotros mismos, se debería incorporar a las escuelas.

No sé si la sociedad en la que vivimos es el mejor escenario para que uno se sienta bien…
Esta sociedad constantemente crea lo que llamo triunfadores fracasados. Son aquellos que han conseguido todos los logros materiales, un buen estatus, bienes, riquezas… pero que, a la postre, se llevan mal con su pareja, con sus hijos, no tienen ni un solo amigo, no conocen lo que es la compasión… ¡vaya triunfador! Este perfil es lo que más prolifera en las sociedades modernas. Los principales abanderados, los americanos. 

¿Obama tiene la culpa?Cuando un niño nace en Norteamérica se le dice: "Tú puedes llegar a ser presidente de los Estados Unidos". Pero lo que nadie le dice, y está estudiado, es que tiene 16.000 veces más de posibilidades de acabar en un hospital psiquiátrico como esquizofrénico. La gente ciega, en lugar de vivir sus propios sueños, en lugar de vivir sus propios deseos y motivaciones, vive los sueños, los deseos y las motivaciones de los demás. Y éstos últimos son los que, ladinamente, les manipulan. 

¿Y cuál es la fórmula para dejar de sufrir?Cambiar actitudes. Cuando uno, de repente, se da cuenta de que sufre y toma un poco de consciencia de ello, es cuando acude, por ejemplo, al yoga, a la meditación. Disciplinas que le pueden ayudar. 

Siempre nos quedarán los libros de autoayuda… ¿Son una vía, o sólo un negocio?Yo siempre diferencio entre el libro de superación personal y el libro de autoayuda. Un tanto por ciento elevadísimo de libros de autoayuda no sirven para nada. No te dan métodos que te ayuden a cambiar. Te dan afirmaciones que no dejan de ser tonterías. Los libros de auto desarrollo son otra cosa, te ayudan a aplicar claves para tu transformación interior. Todos los grandes pensadores, tanto filósofos como psicoterapeutas, han dicho que el ser humano puede mejorar, puede cambiar. ¡Y hay libros muy serios!, lo que pasa es que ahora, al haber una demanda creciente, surgen obras que son dañinas y directamente basura. Un insulto a la inteligencia. Les dicen a la gente: "Pide al universo y el universo te lo da". Y eso no funciona así. Pídete a ti mismo, exígete a ti mismo, trabaja sobre ti mismo, digo yo. 

A lo que la gente responde…  La humanidad está en una minoría de edad mental, emocional y espiritual. Y por ello solo se sigue a los líderes y a los ídolos. Cuando el ser humano madure, si alguna vez lo hace, ya no habrá ni líderes ni ídolos. Cada uno será su propio líder. El ser humano de hoy necesita gurús, por eso hay tantos falsos gurús que son una vergüenza. Todo menos estar con uno mismo y confiar en uno mismo. 

Buscamos ser felices, buscamos un sentido por el que vivir… ¿existe uno universal?Cada uno tiene que buscar el suyo. El sentido es el que tú le quieras dar a cada momento. El sentido está aquí y el sentido está ahora. No está en si habrá otra vida, en si no la habrá. Tú puedes hacer de tu vida un estercolero, o puedes hacer de ella un jardín. Uno de los anacoretas que yo visito casi todos lo años en Benarés, que se llama Baba Sivananda, siempre dice: "El sentido de esta vida es cooperar con los demás. Qué lástima de vida tirada si no la utilizas para ayudar a los otros". 

Después de más de 100 viajes a la India, ¿ha encontrado usted el suyo?Mi sentido es transmitir cada día a las otras personas las enseñanzas que yo he recibido de los que tanto me han ayudado. Cojo conocimientos, y los traslado a los demás. Alguna medicina que a mí me ha servido, trato de procurársela, nunca a través de la imposición ni de hacer proselitismo, a los otros. 

Hace un año, una bacteria contraída en Sri Lanka a punto estuvo de arrebatarle la vida. Supongo que una experiencia así deja huella.Cuando salí de la enfermedad, después de estar muchos días en la UCI en los que nadie daba por mí un penique, estuve totalmente abarcado por dos sentimientos. Uno, la humildad. Te das cuenta de cuán frágiles somos. No hay lugar para la auto importancia. Y el segundo sentimiento era el amor. Lo único importante es el cariño de los seres humanos, el cariño a las criaturas, a los animales, a la Madre Tierra. Creo que si encontramos esta compasión y esa humildad viviremos constantemente en el sentido. 

Muchos ven en usted a alguien a quien seguir, a un gurú espiritual. ¡Qué presión!Mucha. Por eso yo siempre digo que yo no soy un gurú en absoluto. Yo soy un aprendiz, y el deber de un aprendiz es seguir aprendiendo. Lo que pasa es que todos estamos interactuando. Tú me puedes enseñar mañana a jugar al ajedrez, y yo te puedo enseñar a respirar mejor. Es simplemente un servicio recíproco que todos nos hacemos cuando hay verdadero compañerismo y ganas de cooperar con los demás. Pero de gurú no tengo absolutamente nada. Prefiero que me digan que soy un simple instructor de yoga que un gurú, porque no lo soy.

Publicado en: http://www.lavanguardia.com/salud/20111024/54235146104/ramiro-calle-puedes-hacer-de-tu-vida-un-estercolero-o-puedes-hacer-de-ella-un-jardin.html

martes, 1 de noviembre de 2011

AFINACIÓN DIARIA DE LA CONCIENCIA DE LA KABBALAH

Lejos de nosotros o hacia nosotros

MARTES, 1 DE NOVIEMBRE DE 2011

Cuando las cosas están bien, la gente se ve bien; pero cuando las cosas se ponen difíciles, ¿quién se aleja de nosotros y quién corre hacia nosotros?
Facilitado por: