miércoles, 12 de marzo de 2014

Mas que filosofía, ACTITUD


Lograr conectar con nuestro centro, dentro de un mundo que gira a grandes velocidades, mientras nuestras experiencias transcurren a través del caos, no es sencillo. Aquietar la mente es todo un proceso, pero aquietar las emociones, eso si puede ser todo un desafío.

La meditación representa una alternativa en este camino, más que una filosofía de vida o una actividad, como una ACTITUD. Desarrollar en nosotros una actitud introspectiva que siempre esté “encendida” y que forme parte de nuestra naturaleza nos abrirá a ver la vida desde diferentes ángulos y niveles.

Lo normal siempre es iniciar la meditación como una actividad, después se va integrando en nosotros y damos un paso adelante, meditando en “tiempos muertos” (cuando nos bañamos, cuando limpiamos la casa, cuando estamos detenidos en el tráfico, etc.) después, se integra completamente y TODO en la vida se vuelve meditación... es ahí donde se manifiesta el cambio trascendental, donde nuestra vida se vuelve más consciente y cobra un sentido espiritual mucho mayor, pues la meditación deja de ser una actividad a realizar un día a la semana o al mes, para volverse parte de la naturaleza de la persona, tan natural como comer, dormir o respirar, siempre activa, siempre abierta, mostrándonos la fase espiritual de lo invisible en cada experiencia material en un mundo de tercera dimensión.

                                                                                                                              Por: Harumi Puertos

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